Muere el último macho de rinoceronte blanco del norte

Con su desaparición, la subespecie ha quedado prácticamente extinta: solo quedan otros dos ejemplares en el mundo y ambos son hembras.

El último macho de rinoceronte blanco del norte que quedaba en el mundo, Sudan, ha muerto, dejado a esta subespecie al borde de la extinción completa: solo quedan vivas en el planeta dos hembras: Najin y Fatu, ambas descendientes de Sudan.

El animal había estado sufriendo problemas de salud relacionados con la edad, además de una serie de infecciones, según un comunicado emitido por el centro de conservación donde el rinoceronte pasó sus últimos años, la reserva natural OI Pejeta de Kenia.

De 45 años de edad, su estado empeoró hasta el punto de que perdió la movilidad. Por tanto, los oficiales tomaron la decisión de practicarle la eutanasia.

“Una vez que su condición empeoró significativamente y no pudo ponerse de pie y, evidentemente, sufriendo mucho, la decisión de practicar la eutanasia fue realizada por su equipo veterinario”.

Richard Vigne, CEO de la reserva natural Ol Pejeta, ha emitido un comunicado en Facebook donde expresan su sentir ante la noticia: “Estamos tristes por la muerte de Sudan. Fue un gran embajador de su especie y será recordado por el trabajo que hizo para concienciar a nivel mundial sobre la difícil situación que afrontan no solo los rinocerontes, sino también los muchos miles de otras especies que se enfrentan a la extinción como resultado de la actividad humana insostenible. Un día, su desaparición se verá con optimismo como un momento seminal para los conservacionistas en todo el mundo “.

El cautiverio salvó su vida
Sudan fue el último rinoceronte blanco del norte capturado en cautiverio con apenas dos años de edad. Se calcula que nació entre 1973 y 1974 en Sudán del Sur. Debido un problema descontrolado con la caza furtiva en África Central en esa etapa, la cautividad, probablemente, salvó su vida: en la década de 1990, solo unas pocas docenas de rinocerontes blancos del norte sobrevivieron en el Parque Nacional Garamba en la República Democrática del Congo.

Según Save the Rhino, los grupos militantes de la Segunda Guerra del Congo se aprovecharon de los rinocerontes en Garamba, los saquearon y vendieron sus cuernos en el mercado negro para recaudar fondos para la lucha. De hecho, los últimos avistamientos documentados de rinocerontes blancos del norte en la naturaleza se produjeron en el año 2006.

No obstante, a medida que el rinoceronte blanco del norte menguaba, su pariente cercano, el blanco del sur (Ceratotherium simum simum) fue experimentando un resurgimiento.

Con menos de 20 animales a principios de 1900, afortunadamente, se recuperó gracias a la conservación y los esfuerzos de caza controlada, y ahora hay más de 20,000 de rinocerontes blancos del sur en la naturaleza. Pero sus parientes del norte no han tenido tanta suerte. Ambas subespecies se separaron genéticamente unas de otras hace un millón de años, según un artículo de 2010 publicado en la revista PLoS ONE.

En un último esfuerzo por el apareamiento natural, el zoológico Dvůr Králové trasladó cuatro rinocerontes blancos del norte a Ol Pejeta en 2009, incluido otro macho, Suni, que murió en 2014. Ahora, la única esperanza para evitar la extinción es la reproducción asistida.

Por tanto, ya no nacerán más rinocerontes blancos del norte.

Sudan pasó sus últimos días en la reserva en un recinto vigilado por guardias con armas de fuego para evitar la caza furtiva.

Uno de los accidentes más graves tuvo lugar en 2017: hombres armados asaltaron un orfanato de rinocerontes en Sudáfrica, tomaron como rehenes al personal y mataron a dos bebés rinocerontes. Un mes después de ese ataque, encontraron un rinoceronte muerto en su recinto en un zoológico francés con el cuerno cortado.

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