Una dieta baja en calorías contribuye a frenar el envejecimiento

Un estudio realizado en humanos refuerza la hipótesis de que la restricción calórica podría prolongar la vida.

No es la primera vez que los científicos relacionan la restricción calórica con una ralentización del envejecimiento e, incluso, con el cáncer (enfermedad, de hecho, asociada directamente con este proceso inexorable del paso del tiempo). Pero, ahora, un nuevo estudio aporta las conclusiones más firmes hasta el momento respecto a cómo la reducción de calorías en la dieta podría ayudar a ralentizar el metabolismo humano, aumentando así la esperanza de vida.

Los resultados del estudio son tan conclusivos que refuerzan las hipótesis de que un estilo de vida bajo en calorías, o bien tratamientos que imitan los efectos biológicos de la restricción, podrían prolongar la vida.

Hasta el momento, se habían realizado estudios similares con animales con un ciclo de vida corto, como gusanos, moscas y ratones. El experimento actual, realizado en humanos, es pionero, dado que los estudios de estas características en animales de vidas más largas, como los primates, son más difíciles de elaborar.

En concreto, el ensayo analizó los efectos de 2 años de restricción calórica sobre el metabolismo en más de 200 adultos sanos y no obesos entre 21 y 50 años.

34 personas de un grupo redujeron su ingesta de calorías en un promedio del 15%, y 19 personas en otro grupo de control comieron como de costumbre.

Al final de los dos años, se evidenció que los participantes de la dieta usaban la energía de manera mucho más eficiente que el grupo de control. Esta reducción en su tasa metabólica fue mayor que la pérdida de peso del grupo de prueba, que fue de casi 9 kilogramos por participante, de media.

Todas las demás medidas clínicas se redujeron, situándose en unas tasas de disminución del daño debido al envejecimiento.

La bioquímica de la longevidad
En la década de 1990, los científicos comenzaron a identificar los genes y las vías bioquímicas involucradas en la longevidad en determinados modelos animales, entre ellos, en la mosca Drosophila melanogaster. Estos incluían vías de sensibilidad a la insulina y a la función de las mitocondrias (estructuras diminutas de las células que usan oxígeno para generar energía).

Estudios posteriores revelaron que la restricción de calorías activaban vías similares en ratones y monos. Los ratones con dietas restringidas pueden vivir hasta un 65% más de tiempo que los ratones a los que se les permite comer libremente, y los resultados en primates, aunque más difíciles de elaborar, obtuvieron resultados similares.

Con estos antecedentes, la autora principal del nuevo estudio quiso que éste fuer “el Rolls-Royce” de los estudios de longevidad humana, la fisióloga Leanne Redman.

No obstante, se desconoce si las condiciones del estudio podrían llevarse a la práctica dado que, según los investigadores, las restricciones calóricas de los participates fueron muy severas. “Pocas personas podrían restringir su dieta tan severamente”, reconocen. “Pero comprender la biología involucrada en la restricción calórica y cómo esto puede retrasar el envejecimiento será de gran utilidad”.

El siguiente paso será repetir el estudio, con una restricción calórica menos ambiciosa, en una dieta equilibrada, y que contenga, además, alimentos antioxidantes (para controlar el estrés oxidativo) , o bien, con sustancias químicas como el resveratrol, que imita los aspectos clave de la restricción de calorías en la dieta.

El estudio fue elaborado por el Centro de Investigación Biomédica Pennington, en el marco de un estudio a gran escala denominado CALERIE (evaluación exhaustiva de los efectos a largo plazo de la reducción de la ingesta de energía), patrocinado por los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos.

Fuente: Muy Interesante

Muere el último macho de rinoceronte blanco del norte

Con su desaparición, la subespecie ha quedado prácticamente extinta: solo quedan otros dos ejemplares en el mundo y ambos son hembras.

El último macho de rinoceronte blanco del norte que quedaba en el mundo, Sudan, ha muerto, dejado a esta subespecie al borde de la extinción completa: solo quedan vivas en el planeta dos hembras: Najin y Fatu, ambas descendientes de Sudan.

El animal había estado sufriendo problemas de salud relacionados con la edad, además de una serie de infecciones, según un comunicado emitido por el centro de conservación donde el rinoceronte pasó sus últimos años, la reserva natural OI Pejeta de Kenia.

De 45 años de edad, su estado empeoró hasta el punto de que perdió la movilidad. Por tanto, los oficiales tomaron la decisión de practicarle la eutanasia.

“Una vez que su condición empeoró significativamente y no pudo ponerse de pie y, evidentemente, sufriendo mucho, la decisión de practicar la eutanasia fue realizada por su equipo veterinario”.

Richard Vigne, CEO de la reserva natural Ol Pejeta, ha emitido un comunicado en Facebook donde expresan su sentir ante la noticia: “Estamos tristes por la muerte de Sudan. Fue un gran embajador de su especie y será recordado por el trabajo que hizo para concienciar a nivel mundial sobre la difícil situación que afrontan no solo los rinocerontes, sino también los muchos miles de otras especies que se enfrentan a la extinción como resultado de la actividad humana insostenible. Un día, su desaparición se verá con optimismo como un momento seminal para los conservacionistas en todo el mundo “.

El cautiverio salvó su vida
Sudan fue el último rinoceronte blanco del norte capturado en cautiverio con apenas dos años de edad. Se calcula que nació entre 1973 y 1974 en Sudán del Sur. Debido un problema descontrolado con la caza furtiva en África Central en esa etapa, la cautividad, probablemente, salvó su vida: en la década de 1990, solo unas pocas docenas de rinocerontes blancos del norte sobrevivieron en el Parque Nacional Garamba en la República Democrática del Congo.

Según Save the Rhino, los grupos militantes de la Segunda Guerra del Congo se aprovecharon de los rinocerontes en Garamba, los saquearon y vendieron sus cuernos en el mercado negro para recaudar fondos para la lucha. De hecho, los últimos avistamientos documentados de rinocerontes blancos del norte en la naturaleza se produjeron en el año 2006.

No obstante, a medida que el rinoceronte blanco del norte menguaba, su pariente cercano, el blanco del sur (Ceratotherium simum simum) fue experimentando un resurgimiento.

Con menos de 20 animales a principios de 1900, afortunadamente, se recuperó gracias a la conservación y los esfuerzos de caza controlada, y ahora hay más de 20,000 de rinocerontes blancos del sur en la naturaleza. Pero sus parientes del norte no han tenido tanta suerte. Ambas subespecies se separaron genéticamente unas de otras hace un millón de años, según un artículo de 2010 publicado en la revista PLoS ONE.

En un último esfuerzo por el apareamiento natural, el zoológico Dvůr Králové trasladó cuatro rinocerontes blancos del norte a Ol Pejeta en 2009, incluido otro macho, Suni, que murió en 2014. Ahora, la única esperanza para evitar la extinción es la reproducción asistida.

Por tanto, ya no nacerán más rinocerontes blancos del norte.

Sudan pasó sus últimos días en la reserva en un recinto vigilado por guardias con armas de fuego para evitar la caza furtiva.

Uno de los accidentes más graves tuvo lugar en 2017: hombres armados asaltaron un orfanato de rinocerontes en Sudáfrica, tomaron como rehenes al personal y mataron a dos bebés rinocerontes. Un mes después de ese ataque, encontraron un rinoceronte muerto en su recinto en un zoológico francés con el cuerno cortado.

Cómo Intel ayudó a hablar a Stephen Hawking

“La medicina no ha sido capaz de curarme, por lo que dependo de la tecnología para poder comunicarme y para vivir,” decía el profesor Stephen Hawking el martes 2 de diciembre de 2014 en Londres en el acto de presentación de la nueva silla que los ingenieros de Intel le habían creado. Fueron necesarios tres años de trabajo, hasta ese momento, para que el científico británico se comunicara con el resto del mundo hasta diez veces más rápido de lo que lo hacía hasta entonces, también con otro sistema producido por la misma compañía americana.

Con la nueva silla, el sensor que tenía Hawking en la mejilla era detectado por un conmutador infrarrojo montado en sus gafas, lo que le permitía seleccionar caracteres en su ordenador. La integración de la tecnología de software lingüístico de la compañía británica SwiftKey, una app de texto predictivo, mejoraba la capacidad del sistema para aprender del profesor, prediciendo sus próximos caracteres y palabras.

Durante dos años ingenieros de Swiftkey trabajaron en un modelo de lenguaje personalizado para Hawking, similar al de la aplicación que actualmente integran muchos teléfonos móviles. El sistema aprende de lo que el usuario ya ha escrito en correos, mensajes o post en redes sociales para anticipar las palabras.

Según Intel, con este sistema Hawking solo tenía que escribir menos del 20% del total de los caracteres comunicados. Hasta la presentación del nuevo sistema, para realizar una simple búsqueda Web el profesor Hawking tenía que cerrar su ventana de comunicación, desplazar el puntero para ejecutar su navegador, moverlo de nuevo a la barra de búsqueda y escribir los términos de la búsqueda. El nuevo sistema presentado en Londres a finales de 2014 automatizaba todos estos pasos.

El antiguo sistema que utilizaba el científico británico fallecido ayer era como “intentar utilizar aplicaciones y páginas web modernas sin disponer de teclado ni ratón,” decía en su día Wen-Hann Wang, vicepresidente de Intel y director ejecutivo de Intel Labs.

Hoy este sistema bautizado como Assistive Context-Aware Toolkit (ACAT) está disponible para los más de tres millones de personas que en el mundo sufren la misma enfermedad que terminó con la vida de Stephen Hawking a los 76 años. Gracias a ACAT, y a herramientas que hoy se utilizan en el ámbito de la inteligencia artificial, el profesor británico pudo comunicar al mundo muchas de sus teorías, pensamientos y estudios científicos, entre ellas sus teorías del Big Bang y los agujeros negros.

Fuente: Muy Interesante

¿Es normal hablar solos?

La neurociencia lo considera una herramienta para afrontar la vida, pero hay que elegir bien el tono y las palabras para que resulte eficaz.

Existe una técnica cotidiana que la mayoría de los individuos practicamos. Cuando la situación es estresante, se tiende a hablar con uno mismo para impartirse instrucciones y reducir el estrés. Y no son los únicos momentos en que los monólogos guían el camino. El empresario Steve Jobs (1955-2011) recordaba la importancia de esta charla solitaria: “No permitas que el ruido de las opiniones de los demás ahogue tu propia voz interior”.
Continuamente, nos decimos lo que tenemos que hacer en una determinada circunstancia, nos damos ánimos o nos reprendemos por haber actuado mal. Pero se trata de una conversación oculta. Si sale a la luz accidentalmente –cuando hablamos solos y alguien nos escucha–, nos avergüenza. Aun así, tiene un gran efecto en nuestras vidas. A partir de la primera infancia, desempeña un papel vital en la regulación de la forma de pensar y de comportarse. Con ella, ensayamos conversaciones y escenas posibles, nos autocontrolamos para evitar acciones precipitadas o reflexionamos y debatimos con nosotros mismos. La importancia de esta voz interior se hace más nítida cuando se analiza a personas que han perdido su fluidez habitual. Es lo que le ocurrió a la neurocientífica Jill Bolte Taylor. Un derrame cerebral grave en 1996 le ocasionó una pérdida completa del habla interna. Como más tarde describió en su libro Un ataque de lucidez, esto le generó problemas de autoconciencia, pérdida de muchos recuerdos de su biografía más íntima y un progresivo deterioro de las emociones. Según esta neuróloga, el habla interna modela nuestra visión del mundo. Las personas que pierden esta capacidad debido a deficiencias cerebrales no solo experimentan problemas de memoria o atención, sino que presentan un menor sentido de identidad.

Ben Alderson-Day y Charles Ferny­hough, psicólogos de la Universidad de Durham (Reino Unido), han publicado hace poco un artículo en Psychological Bulletin donde tratan de aclarar a qué podríamos llamar habla interna, teniendo en cuenta que es algo que cambia y se desarrolla a lo largo de la vida. ¿Es la autoexpresión externalizada –lo que hacemos cuando hablamos con nosotros mismos delante de otras personas– otra de sus manifestaciones? Cuando en una conversación le decimos a nuestro interlocutor “me viene muy bien exigirme cuando afronto un reto”, quizá estemos en realidad mandándonos un mensaje a nosotros mismos. A pesar de la importancia que tiene y las facetas vitales que abarca, se trata de un fenómeno que aún no se ha estudiado en profundidad. Encima, en la vida cotidiana, parece como si fuera un asunto tabú y el imaginario colectivo asume que hablar con uno mismo significa estar mal de la chaveta. Pero esas connotaciones no se ven apoyadas por los expertos en salud mental: ni siquiera es un síntoma inquietante a la hora de diagnosticar trastornos. Solo preocupa a los terapeutas cuando se trata de una persona aislada que comenta sus delirios consigo misma. Por otra parte, un experimento dirigido por los psicólogos Daniel Swingley, de la Universidad de Pensilvania, y Gary Lupyan, de la Universidad de Wisconsin, mostraba que hablar con uno mismo mejoraba la capacidad de búsqueda de los voluntarios cuando trataban de hallar objetos escondidos. Es decir, uno de sus principales beneficios es que aumenta la concentración.

Más información en el artículo Escucha a tu voz interior, escrito por Luis Muiño. Puedes leerlo en el número 17 de Muy Interesante ESTAR BIEN.

¿Cuándo empieza la primavera de 2018?

El inicio de la primavera tendrá lugar a las 17:15 (hora peninsular) del 20 de marzo, con el paso del Sol a través del ecuador celeste.

En 2018 la primavera dará comienzo el 20 de marzo a las 16:15 hota UTC, es decir, a las 17:15 hora peninsular. Así lo ha determinado el Observatorio Astronómico Nacional, que se sirve del método astronómico para fechar con exactitud el momento en el que cambiamos de estación.

El ecuador celeste es un gran círculo trazado en la esfera celeste en el mismo plano que el ecuador, o lo que es lo mismo, su proyección en el espacio. Esta línea imaginaria divide el cielo en dos mitades: hemisferio norte celeste y hemisferio sur celeste. Perpendicular a dicha recta se encuentra otra, la eclíptica, que recorre la bóveda celeste de norte a sur y marca la trayectoria del Sol en el firmamento a lo largo del año, el cual se desplaza aparentemente ante nuestros ojos a causa del movimiento de translación de la Tierra.

La eclíptica está inclinada 23,5 grados con respecto al ecuador celeste, de forma que la corta en dos puntos, conocidos como Aries y Libra. Cuando el Sol, en su transición hacia el hemisferio norte, se sitúa en el punto Aries, uno de los puntos en los que convergen ambos planos, se produce el inicio de la primavera. En esta época del año, la duración del día y la noche prácticamente coinciden, y por eso, a esta circunstancia se la llama también equinoccio de primavera.

La primavera, la sangre altera

Pasados 92 días y 18 horas desde tal fecha, el Sol alcanzará una inclinación de 73º sobre el horizonte terrestre (en la eclíptica) y habrá comenzado el verano, que en 2018 se iniciará el 21 de junio. Mientras tanto, queda disfrutar de una estación que atregua las temperaturas extremas y proporciona tres minutos más de luz solar cada día, y que, según las investigaciones, produce un efecto beneficioso en nuestro reloj biológico, haciendo que nos sintamos más sanos, dinámicos, optimistas y enérgicos.

Y es que, como bien dice el refrán, “la primavera, la sangre altera”. Este efecto se debe al aumento en la producción de hormonas como la oxitocina, la dopamina y la serotonina que, como ya saben nuestros lectores, tienen mucho que ver con la activación de los circuitos del placer y con la mejora de nuestro estado de ánimo.

Cambio de hora
Además, el último fin de semana de marzo se produce el cambio de hora y pasaremos al horario de verano. Este año tendrá lugar la madrugada del 25 de marzo, y a las 2:00 hora peninsular serán las 3:00. Esa noche perderemos tiempo de sueño, pero seguro que al día siguiente nos alegrará notar que la tarde es más larga y disfrutamos de más horas de luz. Eso sí, a algunas personas les afecta el cambio de hora, pues el reloj interno se desestabiliza, unas molestias que se pasan en 3-7 días.

Por otro lado, los modelos meteorológicos apuntan a que en 2018 la primavera será ligeramente más cálida de lo que es normal en esta estación, un efecto que se sentirá especialmente en el cuadrante sureste de la península ibérica.

Fuente: Muy Interesante

La primavera llega al Ártico antes que al resto del planeta

Uno de los efectos más evidentes del cambio climático es que la primavera se está adelantando. ¿Qué consecuencias tiene para los seres vivos?

El calor llega antes y se va más tarde, llueve menos en algunos lugares, en otros más y de forma torrencial… son muchas las anomalías meteorológicas que se vienen registrando en los últimos años debido al calentamiento global, y apenas estamos empezando a conocer sus consecuencias sobre el funcionamiento de los ecosistemas.

Una última investigación publicada en la revista especializada Scientific Reports ha encontrado que, por cada 10 grados de latitud que nos desplazamos hacia el norte con respecto al ecuador, la primavera se adelanta en cuatro días. Además, en la actualidad esta estación se está adelantando a nivel global a una tasa tres veces más rápida que en los últimos años. Por ejemplo, en Los Ángeles, al sur de los Estados Unidos, la primavera llega actualmente un día antes que hace una década. Si nos movemos hacia el norte, a Chicago, Seattle o Washington DC, la primavera ya se está adelantando cuatro días. Y, en el Ártico, hablamos de un adelanto, nada desdeñable, de 16 días.

“Nuestro trabajo confirma una idea que ya se viene escuchando desde hace tiempo tanto en la comunidad científica como en los medios de comunicación”, explica Eric Post, del departamento de fauna salvaje, pesca y conservación de la Universidad Davis de California. “La primavera llega antes, y en el Ártico este adelanto es mucho más grande que en otras latitudes”.

Algunas de las variables que nos dan pistas sobre este adelanto estacional son las relacionadas con la fenología, una ciencia que estudia precisamente el efecto que tiene el clima sobre algunos fenómenos biológicos como la floración, la emergencia de las hojas o el inicio de las migraciones de aves y otros animales. Para analizar las diferencias entre latitudes, los investigadores hicieron una revisión de más de 700 artículos científicos publicados en los últimos 86 años y que documentan adelantos estacionales en diferentes latitudes del hemisferio norte, concluyendo que, efectivamente, estos cambios son más fuertes en las regiones más septentrionales.

Efectos sobre las aves migratorias

Las consecuencias de este fenómeno apenas se están empezando a cuantificar, pero es probable que se genere un desajuste que afecte al funcionamiento de los ecosistemas. Un caso muy claro es el de las aves migratorias, que se desplazan desde las zonas de invernada a las de reproducción. En estos casos, los ciclos biológicos de las plantas y animales que sirven a las aves como comida están muy sincronizados con la migración, y se pueden producir desfases que afecten a la disponibilidad de alimento y, por tanto, a la reproducción. “Las señales que indican a las aves cuál es el momento de comenzar la migración podrían empezar a ser poco fiables si el adelanto de la primavera en latitudes norte se amplifica en un futuro debido al calentamiento global”, explica Post.

Algunas investigaciones y seguimientos relacionados con este tema ya apuntan a que se están produciendo cambios en los patrones migratorios de muchas especies, que adelantan sus movimientos o incluso realizan viajes más cortos.

Referencia: Post et al. 2018. Acceleration of phenological advance and warming with latitude over the past century. Scientific Reports volume 8, Article number: 3927

Fuente: Muy Interesante

KOBE BRYANT GANA UN OSCAR !!

El legendario ex-jugador de Los Angeles Lakers Kobe Bryant y su socio Glen Keane ganaron este domingo el Oscar al mejor cortometraje de animación por “Dear Basketball“

Sus rivales en ese campo eran “Garden Party”, de Victor Caire y Gabriel Grapperon; “Lou”, de Dave Mullins y Dana Murray; “Negative Space”, de Max Porter y Ru Kuwahata, y “Revolting Rhymes”, de Jakob Schuh y Jan Lachauer.

El corto “Dear Basketball” narra la carta que Kobe Bryant, envió a The Players’ Tribune anunciando su retiró de la NBA en noviembre de 2015.

La carta cuenta la historia de un niño pequeño que juega en su cuarto a encestar unos calcetines, soñando con algún día convertirse en jugador profesional y campeón de la NBA. Habla del trabajo, del esfuerzo, de toda la pasión y el amor por el baloncesto que hay que demostrar cada día para conseguirlo

¡Grande, Guillermo del Toro! El mexicano gana el Oscar a Mejor Director

¡Orgullo de México! La noche soñada por Guillermo del Toro llegó en la edición 90 de los Premios Oscar.

Antes que él y hace poco, ese premio también lo ganaron González Iñárritu y Alfonso Cuarón
Ciudad de México –
Se estaba yendo casi en blanco su película La Forma del Agua, pero el mexicano Guillermo del Toro obtuvo el Oscar más importante en el aspecto personal, al llevarse la estatuilla a Mejor Director.

A pesar de que al momento de ese premio en la mayoría de las nominaciones de su cinta eran otras quienes se llevaban la estatuilla, la noche terminó por ser del jalisciense, al mantener una genial racha, pues cuatro de los cinco Oscar en esa categoría han sido para mexicanos.

El año pasado lo ganó Damien Chazelle por La La Land, pero en los dos años previos y de manera consecutiva se lo llevó Alejandro González Iñárritu por The Revenant y Birdman, además de que antes de él fue Alfonso Cuarón el ganador por la cinta Gravity.

“En 2014 (los productores) escucharon una propuesta loca, con unos dibujos, una historia y una maqueta y creyeron que esta historia de anfibios, una mujer muda y un musical iba a funcionar. Quiero agradecerle a toda la gente que me ha acompañado en este recorrido. Mi madre les da las gracias, mi padre les da las gracias, mis hermanos les dan las gracias y yo también”, dijo en su discurso de agradecimiento.

El evento fue muy mexicano, ya que la cinta Coco, inspirada en el Día de Muertos, ganó el Oscar a Mejor Película Animada y Mejor Canción Original. Esta última fue interpretada por Gael García Bernal y Natalia Lafourcade y para ello fueron presentados por Eugenio Derbez, quien hizo una alusión al muro de Donald Trump.

“La canción lleva a un niño mexicano de 12 años de la tierra de los vivos a la frontera de la de los muertos. En el más allá no hay muros”, dijo. Por si fuera poco, Salma Hayek y Eiza González también fueron presentadoras de premios.

La Forma del Agua recibió 13 nominaciones y logró cuatro premios, ya que antes de que Del Toro ganara por Mejor Director, su cinta se había llevado el Oscar por Diseño de Producción y Mejor Música Original, a lo que se agregó Mejor Película.

Los padres solteros tienen más probabilidades de morir jóvenes.

Según un estudio a gran escala, las probabilidades de morir de forma prematura se duplican para los padres solteros.

Un estudio a gran escala ha comparado el estilo de vida y el riesgo de mortalidad de padres solteros en comparación con padres y madres solteros emparejados, concluyendo que los padres solteros -que no las madres solteras- tienen más probabilidad de morir de forma prematura. Los hallazgos han sido publicados en la revista The Lancet Public Health.

Según el Pew Research Center, solo en Estados Unidos, de menos de 300.000 hogares construidos con padres solteros en la década de 1960, en 2011 el número aumentó a más de 2,6 millones. Respecto a las mujeres, los hogares de madres solteras pasaron de 1,9 millones a 8.6 millones durante ese tiempo. El crecimiento es cuanto menos llamativo.

Como los autores del nuevo estudio señalan, a pesar de estas cifras crecientes, no se han realizado suficientes investigaciones sobre la salud de los padres solteros ni se ha comparado la mortalidad de las madres solteras con la de los padres solteros.

Para arrojar un poco de luz en este asunto, la investigadora Maria Chiu, del Instituto de Ciencias Clínicas Evaluativas y la Universidad de Toronto, ambas en Canadá, y sus colegas siguieron el estilo de vida de casi 40.500 canadienses en un período de 11 años.

El riesgo de muerte se duplicó entre los padres solteros

De todos los participantes, 871 eran padres solteros, 4.590 eran madres solteras, 16.341 eran padres con pareja, y 18.688 eran madres con pareja. En promedio, los participantes tenían entre 41 y 46 años con al menos un hijo biológico o adoptivo que viviera en el hogar y que tuviera menos de 25 años.

“Los padres solteros se definieron como aquellos que estaban divorciados, separados, viudos o solteros, que nunca se habían casado y que no vivían en pareja, y los padres emparejados se definieron como aquellos que estaban casados o tenían parejas de hecho”, explican los autores.

Utilizando el modelo de riesgo proporcional de Cox, los científicos realizaron lo que, según su conocimiento, es la “primera comparación directa de mortalidad entre grupos de padres solteros y en pareja”.

Al comienzo del estudio, los padres solteros eran más propensos a tener cáncer y enfermedades del corazón que los que tenían pareja. Además, tenían más probabilidades de haber sido hospitalizados en el año previo al estudio.

En general, se descubrió que los padres solteros tienen más del doble de probabilidades de morir prematuramente que los casados o emparejados y las madres solteras. También llevaban estilos de vida menos saludables y eran más propensos a beber en exceso una vez al mes, así como de consumir menos frutas y verduras.

¿El estilo de vida podría ser el culpable del riesgo de muerte?

El estudio no pudo sacar ninguna conclusión con respecto a las causas de muerte, principalmente debido al hecho de que las muertes durante el período de estudio se registraron como “otras causas”.

Sin embargo, los autores especulan sobre algunas de las posibles causas. El estilo de vida poco saludable puede jugar un papel importante, sugieren, así como la falta de apoyo social.

“Nuestra investigación destaca que los padres solteros tienen una mayor mortalidad y demuestra la necesidad de políticas de salud pública para ayudar a identificar y apoyar a estos hombres”, explica Chiu.

Referencia: Mortality in single fathers compared with single mothers and partnered parents: a population-based cohort study. Maria Chiu, Maria Chiu, Maria Chiu, Farah Rahman, Simone Vigod, Cindy Lau, John Cairney, Paul Kurdyak. The Lancet.