¿Por qué al portero se le llama cancerbero?

En el mundo del fútbol se ha elegido esta palabra, cancerbero, para designar a aquel jugador que guarda lo más preciado del campo: la portería.

Hay muchas criaturas únicas mencionadas en la mitología griega. Una de las más conocidas es precisamente Cerbero. Los griegos tenían un profundo respeto y miedo a los perros salvajes.

Según la mitología griega, Tifón fue el padre de Cerbero. Era un gran dragón (y dios) que escupía fuego. Tenía grandes ojos rojos brillantes, cien alas y cientos de cabezas. Los dioses que vivían en el Monte Olimpo tenían muchísimo miedo de este personaje.

La misión de la vida de Tifón era destruir el mundo y poner obstáculos en el camino de Zeus que intentaba avanzar hacia el Reino de los Cielos. Tifón era conocido por su habilidad para causar miedo y diseminar el desastre.

La madre de Cerbero era Equidna. Era una criatura mitad serpiente y mitad mujer humana. Tenía la cabeza y el torso de una mujer hermosa y era conocida por sus profundos ojos negros. La parte inferior de su cuerpo era la de una serpiente. Vivía en una cueva y atraía a hombres allí antes de que los consumiera.

La palabra ‘cancerbero’ proviene de la mitología griega. A las puertas de Hades, el infierno, vivía una fiera monstruosa. Se llamaba Kérberos en Grecia y Cerbero en Roma y tenía tres cabezas y una cola formada con una serpiente. El lomo se cubría con infinidad de cabezas de serpientes. Esta horrible criatura era hija de Tifón y de Equidna, como hemos visto, y se decía que su mordedura era terrible. Cerbero acariciaba con su cabeza a quienes entraban en los infiernos, pero luego no les dejaba salir y, siempre al acecho, devoraba a quienes pretendían flanquear las puertas del Hades. También ahuyentaba a los vivos que querían adentrarse en el mundo de las tinieblas. Es implacable, aunque algunos han conseguido evitar sus mordeduras, como Orfeo, que le durmió con su lira cuando fue a rescatar a su esposa Eurídice.

Cerbero se representa con mayor frecuencia moviéndose a lo largo de las orillas del río Estigia. Este río fue el límite establecido entre los muertos del inframundo y la vida de la tierra. Cerbero era responsable de proteger las puertas del inframundo.

Lo cierto es que este perro de tres cabezas era muy amable y amistoso con los muertos, así como con todos los nuevos espíritus que entraban al inframundo. Eso sí, se comería a cualquiera de ellos que tratara de salir y regresar a la tierra de los vivos.

Por tanto, el perro guardián es el Can Cerbero, que ha servido para denominar así al portero de fútbol. En Sudamérica también se les denomina arqueros porque a la portería se la llama arco.

Disney rastrea con IA tus reacciones faciales cuando ves películas

No se asuste si cuando va al cine observa cámaras de infrarrojos que le observan: es un experimento para averiguar sus reacciones y mejorar sus películas para adaptarlas a los gustos de la audiencia.

No se asuste si cuando va al cine observa cámaras de infrarrojos que le observan. Es un experimento, de Disney, para averiguar sus reacciones y mejorar sus películas para adaptarlas a los gustos de la audiencia. Y todo ello gracias a técnicas de inteligencia artificial como el aprendizaje profundo.

¿Se imagina estar viendo una película y que unas cámaras con software y chips de inteligencia artificial (IA) estén comprobando en tiempo real si se ríe, si llora, si frunce el ceño, si tiene miedo, si se duerme o si, por ejemplo, no hace más que comer palomitas sin atender a las imágenes? Pues sí, esto ya se puede hacer, y Walt Disney lo está probando para averiguar si sus películas gustan o no gustan a la audiencia, entre otras cosas.

Fue en una conferencia en julio de 2017 donde Walt Disney presentó su tecnología de observación de películas utilizando la inteligencia artificial (IA) para rastrear las reacciones faciales de los espectadores mientras miran las imágenes. La tecnología, en fase de pruebas, podría ayudar al gigante del entretenimiento a hacer aún mejores películas.

¿Cómo lo hizo Disney? Aprovechó una unidad de procesamiento de gráficos (GPU) de la compañía NVIDIA, reforzada con capacidades de aprendizaje profundo o machine learning (ML), y que pretende imitar los procesos de pensamiento humano. La GPU de NVIDIA la utiliza Disney para mirar los rostros de la audiencia en una oscura sala de cine y rastrear sus reacciones, como sonrisas, ceños fruncidos y señales de miedo, o lo que sería una reacción deseada para escenas de terror, por ejemplo.

Para ello trabajó con Caltech y la Universidad Simon Fraser, y sentar a cuatrocientas personas frente a cuatro cámaras de infrarrojos que detectaron sus expresiones faciales a lo largo de la película. Y para reunir más datos, se realizaron 150 proyecciones de nueve películas, que incluyeron títulos de Disney como The Jungle Book y Big Hero 6. Las expresiones faciales capturadas se categorizaron numéricamente para representar variaciones en la reacción.

Este proyecto concluyó que reacciones faciales como la sonrisa y la risa se relacionan con escenas humorísticas de la película. Las aplicaciones de esta investigación según ellos pueden ayudar a Disney en sus proyectos futuros que se refieren al análisis de la audiencia, el comportamiento grupal y las reacciones de predicción. Específicamente, afirman que los hallazgos ayudarían a la compañía a comprender las emociones del espectador y posiblemente a predecir qué emoción tendrían en diferentes partes de una película.

Según los expertos, Disney podría usar esta tecnología para probar las películas antes de su lanzamiento, y hacer ediciones finales basadas en las reacciones positivas de los espectadores que han visto antes el filme. La tecnología también podría conducir a una “narración sensible”, donde la historia cambia dependiendo de las reacciones de la audiencia. Fuera del ámbito de la película, Disney también podría usar su tecnología en sus parques temáticos para medir las reacciones de los visitantes a varias atracciones y usar los resultados para realizar cambios destinados a mejorar el disfrute de los visitantes.

La nueva tecnología de inteligencia artificial de Disney con chips de NVIDIA podría ayudarlo a hacer películas que tengan más probabilidades de éxito, incluso si solo se usa con audiencias de prueba. E incluso si esta tecnología nunca viera la luz del día, o la oscuridad de las salas de cine, más allá de la etapa de investigación, podría actuar como un trampolín para que la compañía desarrolle otras tecnologías de IA.

Disney Research también colaboró ​​con Pixar Animation y la Universidad de California en Santa Bárbara en julio de 2017, utilizando tecnologías de inteligencia artificial para eliminar el ruido de la imagen, o variaciones en el brillo o la formación de color en las películas.

Hallan fuertes indicios de vida antigua en Marte

Hay evidencias de moléculas orgánicas complejas de hace tres mil millones de años en rocas sedimentarias cerca de la superficie.

Existe una interesante hipóteis (nunca probada) desde hace décadas por parte de los astrobiólogos, y es la que plantea que la vida se formó en Marte mucho antes que en la Tierra, y que de hecho no se formó en nuestro planeta, sino que “emigró” de un planeta vecino a otro.

Nunca se ha probado la existencia de vida en Marte, hoy, un “fósil” gigante. Pero puede que hace millones de años este planeta rojo poseyera procesos geológicos similares a los que hoy hacen posible la vida en la Tierra y albergase, así, vida de diferentes naturalezas. Puede que, incluso, a nuestros propios antepasados.

Esto son meras hipótesis, pero puede que no muy alejadas de la realidad, según el último y excitante hallazgo de la NASA: el explorador Curiosity ha encontrado nuevas pruebas orgánicas conservadas en rocas en Marte que sugieren que el planeta podría haber sustentado vida antigua, según explica en un comunicado.

Aunque no son necesariamente pruebas de la vida misma, estos hallazgos son una buena señal para futuras misiones que exploren la superficie y el subsuelo del planeta.

Los nuevos hallazgos se resumen en: moléculas orgánicas “resistentes” en rocas sedimentarias de tres mil millones de años cerca de la superficie, así como variaciones estacionales en los niveles de metano en la atmósfera.

Veamos con detenimiento en qué consisten las nuevas pruebas y qué implican.

Existencia de moléculas orgánicas simples
Se ha encontrado una serie de moléculas orgánicas simples, como benceno, propano o tiofeno; el tiofeno es especialmente importante, porque tiene en su estructura una molécula de azufre. Esto revela que formó parte de una molécula mucho más grande y antigua.

Las moléculas orgánicas contienen carbono e hidrógeno, y también pueden incluir oxígeno, nitrógeno y otros elementos. Si bien comúnmente se asocian con la vida, las moléculas orgánicas también pueden ser creadas por procesos no biológicos y no son necesariamente indicadores de la vida, aunque es muy probable, como decimos, que estas moléculas simples algún día hayan formado moléculas orgánicas más complejas.

Metano en cantidades cíclicas
El siguiente descubrimiento que se ha hecho tiene que ver con la atmósfera y con un hidrocarburo orgánico clave, el metano. La cantidad de metano es cíclica en Marte, es decir, que su cantidad es mucho mayor en verano y disminuye en invierno. En concreto, en verano hay tres veces más metano en Marte que en invierno. ¿Por qué?

¿Qué poceso podrían estar provocando este incremento de metano en el verano marciano? ¿Será la vida? Puede ser debido a procesos geológicos complejos. Pero también sería posible que existan microbios vivos bajo las rocas de Marte.

Para determinar el origen, es necesario hacer más estudios y enviar más misiones. Y esto, los investigadores lo tienen muy claro.

Estos nuevos hallazgos nos animan a que mantengamos el rumbo y sigamos buscando pruebas de vida”, según Thomas Zurbuchen, administrador asociado de la Dirección de Misión Científica en la sede de la NASA, en Washington. “Confío en que nuestras misiones actuales y planeadas desbloquearán descubrimientos aún más impresionantes en el planeta rojo”.

“Curiosity no ha determinado la fuente de las moléculas orgánicas”, afirma Jen Eigenbrode del Goddard Space Flight Center de la NASA en Greenbelt, Maryland, autor principal del artículo científico donde se explican estos hallazgos, publicado en Science. “Ya sea que tenga un registro de la vida antigua, haya sido alimento para la vida o haya existido en ausencia de vida, la materia orgánica en los materiales marcianos contiene pistas químicas sobre las condiciones y los procesos planetarios”.

Además, aunque la superficie de Marte es inhóspita hoy en día, hay pruebas claras de que, en el pasado remoto, el clima marciano permitió que el agua líquida, un ingrediente esencial para la vida tal como la conocemos, se agrupara en la superficie. Los datos de Curiosity revelan que hace miles de millones de años, un lago de agua dentro de Gale Crater contenía todos los ingredientes necesarios para la vida, incluidos los componentes químicos y las fuentes de energía.

“La superficie marciana está expuesta a la radiación del espacio. Tanto la radiación como los productos químicos agresivos descomponen la materia orgánica “, explica Eigenbrode. “Encontrar moléculas orgánicas antiguas en los primeros cinco centímetros de roca que se depositaron cuando Marte pudo haber sido habitable, es un buen augurio para que aprendamos la historia de las moléculas orgánicas en Marte con misiones futuras que profundizarán más”.

Fuente: Muy Interesante

NASA descubre asteroide que chocaría con la Tierra…

y se desintegra antes del impacto

El telescopio Catalina Sky Survey detectó un asteroide de unos dos metros de ancho que se dirigía hacia la Tierra; afortunadamente, se desintegró horas después.

Un asteroide de unos dos metros de ancho fue descubierto el sábado pasado por la mañana, el cual se determinó que estaba en curso de colisión con la Tierra, sin embargo, se desintegró horas después en el sur de África. El asteroide fue hallado por el telescopio Catalina Sky Survey, financiado por la NASA y operado por la Universidad de Arizona.

La Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés), explicó que a primera hora de la tarde del sábado se informó de una brillante bola de fuego sobre Botswana, África, la cual coincide con la trayectoria prevista del asteroide. El asteroide entró en la atmósfera de la Tierra a una velocidad de 17 kilómetros por segundo, y se desintegró sobre la superficie, creando una bola de fuego brillante que iluminó el cielo de la tarde.

“Este fue un objeto mucho más pequeño del que tenemos la tarea de detectar y advertir”, dijo Lindley Johnson, oficial de Defensa Planetaria en la sede de la NASA. Agregó que este evento les permite emplear a fondo los modelos de predicción de impacto, para dar certeza y responder de manera adecuada a un posible choque de un objeto de mayor tamaño. La agencia espacial estadunidense detalló que el primer evento de este tipo fue el impacto del asteroide de cuatro metros, 2008 TC3, que iluminó el cielo antes del amanecer al norte de Sudán el 7 de octubre de 2008, el cual se descubrió 19 horas antes del impacto. El segundo fue el del asteroide 2014 AA, que se halló horas antes del impacto el 1 de enero de 2014 en el Océano Atlántico. “El descubrimiento del asteroide 2018 LA es solo la tercera vez que se descubre que un asteroide está en una trayectoria de impacto. Es la segunda vez que se predice la alta probabilidad de un impacto mucho antes del evento en sí”, indicó el gerente del Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra, Paul Chodas.

110 años del misterioso evento de Tunguska

En 1908, una violenta explosión arrasó una remota región de Siberia próxima al río Podkamennaya Tunguska. Hoy, aún se investigan las causas de este fenómeno, que lanzó por los aires a testigos situados a 65 km.

El 30 de junio se celebra el Día Internacional del Asteroide. La idea es que reflexionemos sobre las consecuencias que pueden tener las colisiones con los objetos extraterrestres que alcanzan nuestro planeta. La amenaza es real. Se estima que de los más de 750.000 asteroides y cometas que rondan el Sistema Solar, unos 16.000 siguen órbitas cercanas a la nuestra; de ellos, al menos 875 tienen más de un kilómetro de diámetro. El grupo de los asteroides potencialmente peligrosos, que son los más cercanos –a unos pocos millones de kilómetros–, incluye 1.800 de estas rocas espaciales, con tamaños de más de 150 metros. Tarde o temprano, una de ellas acabará chocando contra nosotros. Es solo cuestión de tiempo. Lo único que podemos hacer es seguir investigando para tratar de determinar su tamaño, composición, estructura y trayectoria, así como las tecnologías necesarias para tratar de interceptarlas. Pues bien, el motivo de haber escogido justo esa fecha para acordarse de ellas es un acontecimiento para el cual aún no hay una explicación concluyente.

El último día de junio de 1908, alrededor de las siete y cuarto de la mañana, algunos testigos que se encontraban al noroeste del lago Baikal, en Siberia, contemplaron cómo cruzaba el cielo una gran esfera de fuego azulado, casi tan luminosa como el Sol. Aunque se encontraban a más de 60 km de distancia, pronto sufrieron un calor intenso y el azote de un viento abrasador. Poco después escucharon un estampido seco, del que se sucedieron varias repeticiones, y les alcanzó una onda de choque que se hizo notar en un radio de unos 600 km. El suelo tembló, las ventanas estallaron e innumerables árboles fueron derribados. En su relato aseguran que algunas personas fueron lanzadas por los aires. El equivalente sísmico fue el de un terremoto de nivel 5 en la escala de Richter, y las fluctuaciones en la presión atmosférica se detectaron incluso en Gran Bretaña. Se trata del mayor acontecimiento de este tipo registrado en la historia, y eso que, según los expertos, un suceso de estas características tiene lugar cada trescientos años. Resulta inevitable pensar lo que sucedería si se diera en un área metropolitana.

Un mar de árboles muertos

La primera investigación científica del evento la llevó a cabo en 1921 el geólogo Leonid Kulik, conservador principal de la colección de meteoritos del Museo de San Petersburgo. A partir de las declaraciones de los observadores, Kulik concluyó que lo había ocasionado un gran meteorito. Cuando años después pudo llegar a la supuesta zona del impacto –esta medía unos 70 km y se asemejaba a las alas de una mariposa, lo que sugiere que se dieron varias explosiones en línea recta–, comprobó con sorpresa que no había cráter alguno. Tampoco encontró restos. En aquel lugar, los árboles permanecían en pie, pero habían desaparecido sus ramas. Parecían postes de teléfono. Sin embargo, en las zonas más alejadas, habían quedado abatidos en direcciones radiales. Más tarde se comprobó que durante el incidente se había liberado una energía mil veces mayor que la de la bomba atómica que se lanzó sobre Hiroshima en 1945 y que el área afectada cubría más de 2.000 kilómetros cuadrados.

Desde entonces se han publicado un millar de trabajos científicos sobre este asunto, en los que se han tratado de esclarecer las numerosas incógnitas que lo envuelven. La explicación más plausible es que un meteoroide, quizá un fragmento de cometa compuesto de hielo y polvo, de al menos 50 metros de diámetro, penetró en la atmósfera a una velocidad de 15 kilómetros por segundo. Se calentó hasta casi los 25.000 ºC, hizo explosión y se desintegró cuando se encontraba a entre 6 y 10 km del suelo, por lo que no se formó cráter. También sabemos que el día anterior se dio una abundante lluvia de estrellas, las Beta Táuridas, que se piensa que están causadas por el cometa 2P/Encke. Se trata de un objeto muy viejo que se deshace rápidamente, por lo que pronto acabará convirtiéndose en un asteroide. Quizá en él se encuentren las claves del enigma de Tunguska.

Un algoritmo predice el riesgo de sufrir cáncer de mama

Esta herramienta analiza la información genética y clínica de la mujer y determina si puede padecer la enfermedad, lo que mejora el seguimiento del caso y su tratamiento.

El cáncer de mama es el más frecuente entre las mujeres. En España, se diagnostican unos 22.000 casos cada año –en la mayoría de ellos, las afectadas tienen entre 45 y 65 años; se calcula que el 12% de las españolas lo padecerá en algún momento–, lo que representa algo más del 28% de todos los tumores femeninos, según los datos que maneja la Asociación Española contra el Cáncer. En las últimas décadas han mejorado notablemente los tratamientos y las pruebas de detección. Este último aspecto es especialmente importante, pues determinará en buena medida las posibilidades de curación. Los especialistas del MD Anderson Cancer Center Madrid indican que estas pueden ser del 100% si el mal se diagnostica a tiempo.

Hasta ahora, la técnica más empleada para prevenir esta enfermedad ha sido la mamografía, que, en ocasiones, se complementa con una ecografía y una resonancia magnética nuclear mamaria. A veces también se llevan a cabo otras pruebas mínimamente invasivas, como punciones o biopsias. No obstante, un nuevo sistema denominado Brecanrisk, que combina el análisis genético y los estudios por imagen, podría facilitar este proceso e incluso favorecer la prevención individualizada y adaptada para cada paciente.

Detección de los casos de riesgo
En un comunicado, el grupo biomédico español ASCIRES, que ha impulsado este proyecto, señala que el procedimiento permite clasificar las mujeres según el riesgo que tienen de padecer cáncer de mama. Para ello, se emplea un algoritmo bioinformático que filtra y analiza la información recabada mediante tres pruebas: una mamografía, el historial clínico de la mujer –un test especialmente diseñado permite conocer los factores personales que pueden influir en su predisposición a desarrollar un tumor– y su información genética –se lleva a cabo un análisis de ADN a partir de una muestra de sangre–.

“Este método nos ayudará a detectar el grupo de mujeres de alto riesgo, lo que nos daría una gran ventaja en su seguimiento y tratamiento personalizado”, indica Javier Benítez, asesor científico de Brecanrisk y director del Programa de Genética del Cáncer Humano del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas. Además de esta institución, en esta iniciativa han colaborado el Centro Nacional de Genotipado, el Hospital Clínico Universitario de Valencia, la Universitat Politècnica de València (UPV), el Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial y el Instituto de Investigación Sanitaria.

En el citado informe, también se señala que esta aproximación mejorará los programas de cribado de cáncer de mama; su integración en el sistema sanitario permitiría llevar a cabo un examen genético único a una edad temprana, lo que tendría un impacto beneficioso en la salud. “Brecanrisk contempla tanto factores genéticos y no genéticos como análisis de imagen mamaria. Con este método, la mujer podría saber cuál sería su riesgo de desarrollar este tipo de cáncer”, indica Benítez. Esto afectaría notablemente al modo en que realiza su seguimiento. “A medio plazo, quizás no haya por qué hacer mamografías bianualmente a todas las mujeres a partir de los 45 años; la genética no cambia a lo largo de la vida”, explica.

Ésta es la información que WhatsApp comparte de ti con Facebook

El día de hoy, WhatsApp actualizó los términos y condiciones de su servicio, dejando en claro que los menores de 16 años no podían hacer uso de la aplicación, además de que se especificó cuáles son los datos que comparte WhatsApp con Facebook y las demás empresas de la compañía.

Que WhatsApp comparta información con Facebook no es nuevo, y aunque en la Unión Europea no está del todo permitido, en América y otros países la situación es distinta, sin embargo, con todos los problemas conCambridge Analytica y la privacidad de los usuarios, la empresa ha querido ser más clara con la información que se comparte entre las compañías de Mark Zuckerberg.

Para ello, WhatsApp ha dejado claro que se comparte información de dos tipos, la que tiene que ver con nuestro dispositivo, y la que tiene que ver con el uso de la aplicación.

Lo que WhatsApp comparte de nuestro dispositivo:
Versión del sistema operativo.
Versión de la aplicación.
Información de la plataforma.
Código del país del usuario.
Número de teléfono.
Red a la que nos hemos conectado.
Lo que se comparte de los datos de uso de la aplicación:
Última conexión.
Fecha de registro de los usuarios (cuando usamos por primera vez WhatsApp).
Frecuencia con la que usamos la aplicación.
Obviamente la aplicación recopila muchos más datos de los usuarios, como la ubicación, llamadas de WhatsApp, etc. Pero no todo se comparte con Facebook y sus otras compañías.

Manual para detectar una estafa en WhatsApp

¿Se comparten los mensajes de los usuarios?
A pesar de que muchos usuarios mencionaban que seguramente WhatsApp compartía los chats de los usuarios con Facebook, y que incluso los senadores del Congreso de los Estados Unidos se lo preguntaron a Mark Zuckerberg, la realidad es que la compañía no comparte esa información, de hecho, tampoco tiene acceso a ella.

Así es, gracias a la tecnología del cifrado de punto a punto que WhastApp terminó de implementar en 2016, toda la información de los chats está cifrada, lo que significa que nadie puede verlos, salvo el emisor y el receptor, y en caso de interceptar la información se tendría que tener la clave de cifrado para desencriptar el mensaje.

Por esta razón puedes estar tranquilo, pues la compañía no puede ver tus mensajes, y por ende, tampoco comparte el contenido con otras plataformas.

Las personas con depresión hablan de forma diferente

La depresión lo cambia casi todo. Desde la forma en que te mueves a las palabras que utilizas.

El “lenguaje de la depresión” puede tener un efecto poderoso. Los científicos han intentado durante mucho tiempo precisar la relación exacta entre la depresión y el lenguaje, y la tecnología nos está ayudando a acercarnos a una imagen más completa. Ahora, un estudio publicado en la revista Clinical Psychological Science, ha presentado una lista de pautas que pueden ayudar a predecir con precisión si alguien sufre de depresión.

Hoy en día, los métodos informatizados de análisis de texto permiten el procesamiento de bancos de datos extremadamente grandes en pocos minutos, lo que puede ayudar a detectar características lingüísticas que los humanos pueden pasar por alto, calculando la prevalencia porcentual de palabras y clases de palabras, la diversidad léxica, la longitud promedio de las oraciones, los patrones gramaticales y muchas otras métricas.

El lenguaje se puede separar en dos componentes: contenido y estilo. El contenido se relaciona con lo que expresamos, es decir, el significado o tema de los enunciados. No sorprenderá a nadie saber que aquellos con síntomas de depresión usan una cantidad excesiva de palabras que transmiten emociones negativas, específicamente adjetivos y adverbios negativos, como “solitario”, “triste” o “miserable”.

Más interesante es el uso de pronombres. Aquellos con síntomas de depresión usan muchos más pronombres en primera persona del singular, como “yo”, y bastantes menos pronombres de segunda y tercera persona, como “ellos” o “ella”. Este patrón de uso de pronombres sugiere que las personas con depresión están más enfocadas en sí mismas y menos conectadas con los demás.

El estilo del lenguaje se relaciona con la forma en que nos expresamos, en lugar del contenido que expresamos. Los expertos realizaron recientemente un gran análisis de texto de datos de 64 foros diferentes de salud mental en internet, examinando a más de 6.400 miembros. Las “palabras absolutistas”, que transmiten magnitudes o probabilidades absolutas, como “siempre”, “nada” o “completamente”, fueron los mejores marcadores para los foros de salud mental que los pronombres o las palabras con emociones negativas.

Desde el principio, predijeron que aquellos con depresión tendrán una visión del mundo más radical (todo es blanco o negro) y que esto se manifestaría en su estilo de lenguaje. Así, la prevalencia de palabras absolutistas fue aproximadamente un 50% mayor en los foros de ansiedad y depresión, y aproximadamente un 80% mayor para los foros de ideas suicidas que en los foros de control.

También extrajeron de su estudio que aquellos que tuvieron previamente síntomas depresivos tenían también más probabilidades de volver a contar con esos pensamientos. Por lo tanto, su mayor tendencia al pensamiento absolutista, incluso cuando actualmente no hay síntomas de depresión, es una señal de que puede desempeñar un papel clave en la aparición de episodios depresivos.

Implicaciones prácticas

Comprender el lenguaje de la depresión puede ayudarnos a discernir la forma en que piensan las personas con síntomas de depresión, pero también tiene implicaciones prácticas. Los investigadores combinan el análisis de texto automatizado con el aprendizaje automático para clasificar una variedad de condiciones de salud mental a partir de muestras de texto en lenguaje natural, como publicaciones de blogs. Y tal clasificación ya está superando la realizada por terapeutas entrenados.

Los expertos comentan que es posible usar un lenguaje asociado con la depresión sin estar deprimido. Pero teniendo en cuenta que la Organización Mundial de la Salud estima que más de 300 millones de personas en todo el mundo viven con depresión, un aumento de más del 18% desde 2005, tener más herramientas disponibles para detectar este problema es sin duda importante para mejorar la salud y prevenir suicidios trágicos como los del conocido líder del grupo Nirvana, Kurt Cobain.

Referencia: Mohammed Al-Mosaiwi et al. In an Absolute State: Elevated Use of Absolutist Words Is a Marker Specific to Anxiety, Depression, and Suicidal Ideation, Clinical Psychological Science (2018). DOI: 10.1177/2167702617747074

Lo que sucede en tu cerebro cuando estás inconsciente

De todas las funciones del cerebro, es probable que su capacidad de producir conciencia sea la más desafiante para nosotros.

Para comprender mejor cómo nuestra materia gris logra esta desconcertante tarea, un equipo de investigadores del Centro para la Ciencia de la Conciencia de la Universidad de Michigan (EE. UU.) observaron más de cerca qué hace el cerebro cuando se está desvaneciendo.

Lo que te hace consciente del ruido en tu estómago, de la silla en la que te encuentras sentado… tiene que ver, lógicamente, con el cerebro pero, más allá de eso, todavía hay mucho más que desconocemos.

Una forma de investigar este tema es comparar el estado consciente con el inconsciente, como cuando estamos noqueados antes de una cirugía gracias a la anestesia.

Sin pensarlo demasiado, podríamos asumir que si lo comparáramos con un interruptor, estar inconsciente es como apagar ese interruptor de la conciencia momentáneamente al cerrar áreas clave de nuestro sistema nervioso. Aunque hay expertos que no piensan que esto sea exactamente así:

“Publiqué un artículo teórico cuando era residente en anestesiología, sugiriendo que la anestesia no funciona al desconectar el cerebro per se, sino más bien aislando procesos en ciertas áreas del cerebro”, dice el anestesiólogo George Mashour

Como cualquier buen científico, no fue suficiente especular: quiso poner su hipótesis a prueba.

Junto a varios equipos de investigadores, llevó a cabo una variedad de experimentos para ver exactamente qué estaba sucediendo en el cerebro a medida que cambiaba de estado consciente a inconsciente.

En el primer estudio, Mashour y sus colegas monitorearon el flujo sanguíneo en ciertos tejidos nerviosos utilizando resonancias magnéticas funcionales, comparando las mediciones en 23 pacientes que estaban sedados, sometidos a anestesia quirúrgica o en estado vegetativo.

Específicamente observaron el momento en las áreas del cerebro mientras coordinaban la información entrante. Lo que encontraron indicó que algunas áreas parecen hablar más consigo mismas a medida que el tiempo de las comunicaciones se extendía.

“Mostramos en las primeras etapas de la sedación, que la línea de tiempo del procesamiento de la información es mucho más prolongada y las áreas locales del cerebro se conectan más estrechamente entre sí”, comenta Anthony Hudetz, líder del trabajo que publica la revista Journal of Neuroscience.

El segundo estudio asumió el desafío de medir cómo esa información realmente se integra en el cerebro.

Para describir cuantitativamente esa medida de integración, un área de investigación conocida como teoría de información integrada usa un valor designado por la letra griega phi. Se cree que en el cerebro, phi se corresponde con la conciencia de alguna manera.

Los expertos dividieron la tarea en pasos más manejables y prácticos basados en lecturas de electroencefalograma: “Demostramos que a medida que el cerebro se vuelve más modular y tiene más conversaciones locales, la medida de la integración de la información comienza a disminuir”, explica el físico y anestesiólogo, UnCheol Lee.

Los resultados de esos dos estudios sugieren que phi -la medida de integración de la información- se reduce a medida que el tiempo de las comunicaciones en las regiones dispares del cerebro también disminuye.

En su informe final revisaron sus resultados frente a la literatura más reciente, resumiendo su comprensión de cómo funcionan nuestros cerebros durante el sueño, la anestesia general y los trastornos de la conciencia.

“Descubrimos que, durante la inconsciencia, la conectividad interrumpida en el cerebro y una mayor modularidad crean un entorno que es inhóspito para el tipo de transferencia de información eficiente que se requiere para la conciencia”, dice Mashour.

Si bien aún deja muchas preguntas sin responder, el trabajo señala el camino hacia cómo surge la conciencia de un cerebro saludable; podría ayudarnos a distinguir mejor cuándo los pacientes que no responden aún son conscientes.

Referencia: Timescales of intrinsic BOLD signal dynamics and functional connectivity in pharmacologic and neuropathologic states of unconsciousness. Zirui Huang, Xiaolin Liu, George A. Mashour and Anthony G. Hudetz. Journal of Neuroscience 31 2018, 2545-17; DOI: https://doi.org/10.1523/JNEUROSCI.2545-17.2018

Anulan el principal gen asociado al alzhéimer

Un nuevo hito científico. Es la primera vez que se estudia el gen APOE4 en células humanas.

Una investigación pionera muestra, por primera vez, cómo el factor de riesgo genético más conocido para la enfermedad de Alzheimer crea ciertas señales en las células del cerebro humano. Además, los científicos han logrado corregir el gen y borrar sus efectos nocivos. Sin duda un gran paso para la ciencia.

El complejo papel del gen de la apolipoproteína (APOE) en el desarrollo del alzhéimer se ha estudiado ampliamente. Ya sabemos, por ejemplo, que tener una copia de la variante del gen APOE4 aumenta el riesgo de alzhéimer de dos a tres veces y, tener dos copias de esta variante genética incrementa el riesgo 12 veces más.

En combinación con las grasas, APOE crea lipoproteínas, que ayudan a transportar y regular los niveles de colesterol en nuestro torrente sanguíneo. Sin embargo, la versión E4 del gen parece ser particularmente perjudicial para el cerebro, con varios estudios que han demostrado que esta variante genética aumenta el riesgo de acumulación tóxica de beta amiloide y tau.

Pero ¿por qué sucede esto? ¿Qué hace que la variante E4 de este gen sea mucho más dañina que otras variantes?

Los investigadores de los Institutos Gladstone en San Francisco, California (EE. UU.) querían averiguarlo; más específicamente, los investigadores quisieron localizar y comprender la diferencia, aunque crucial, entre las variantes E3 y E4 que hace que el gen APOE4 sea tan devastador.

“Si el daño es causado por la pérdida de la función de una proteína, querrás aumentar los niveles de proteína para complementar esas funciones. Pero si la acumulación de una proteína conduce a una función tóxica, desearás reducir la producción de la proteína para bloquear su efecto perjudicial”, explica Yadong Huang, líder del trabajo a la revista Nature Medicine.

Para averiguarlo, los investigadores modelaron la enfermedad en células humanas y examinaron el efecto de APOE4 sobre las células del cerebro humano por primera vez. Huang explica por qué cambiar el modelo de enfermedad fue, en sí mismo, un gran paso para la investigación del alzhéimer.

“Muchos fármacos funcionan maravillosamente en ratones, pero hasta ahora todas han fallado en ensayos clínicos. Una preocupación en el campo ha sido cuán pobremente estos modelos de ratón imitan la enfermedad humana”, aclara Huang.

Diferencias entre ratones y humanos

Aplicando tecnología de células madre a células de la piel de personas con alzhéimer que tenían dos copias del gen APOE4, los expertos crearon neuronas; también utilizando células de la piel de personas que no tenían alzhéimer que tenían dos copias del gen APOE3.

Los científicos descubrieron que en las células del cerebro humano, la proteína APOE4 tiene una “conformación patogénica”, lo que significa que tiene una forma anormal que impide que funcione correctamente, lo que lleva a una serie de problemas que causan enfermedades.

Es importante destacar que también encontraron que APOE4 aumentó la producción beta-amiloide en humanos, pero no en las neuronas de los roedores.

“Hay una diferencia importante entre las especies en el efecto de APOE4 sobre la beta amiloide”, comenta Chengzhong Wang, coautor del estudio.

“El aumento de la producción de beta amiloide no se ve en las neuronas de ratón y podría explicar algunas de las discrepancias entre los ratones y los humanos con respecto a la eficacia del fármaco. Esta será una información muy importante para el futuro desarrollo de fármacos”.

Referencia: Gain of toxic apolipoprotein E4 effects in human iPSC-derived neurons is ameliorated by a small-molecule structure corrector. Chengzhong Wang, Ramsey Najm, Qin Xu, Dah-eun Jeong, David Walker, Maureen E. Balestra, Seo Yeon Yoon, Heidi Yuan, Gang Li, Zachary A. Miller, Bruce L. Miller, Mary J. Malloy & Yadong Huang. Nature Medicine (2018). DOI: doi:10.1038/s41591-018-0004-z